

La antigua arquitectura egipcia se caracteriza por ser una civilización madre, es decir que su origen es autónomo y que no tiene influencias de otra civilización. Esto además influenció en el desarrollo de varias civilizaciones incluida la Grecia clásica.
La principal característica de la arquitectura egipcia antigua es que se basa en la religión. Alrededor de 30 dinastías de faraones dominaron Egipto con un gran poder y se les atribuía un origen divino. Esto influenció fuertemente la sociedad y también la arquitectura y la construcción de la época. La importancia de esta arquitectura ha sido tal, que ha dejado un legado invaluable a la historia de la humanidad con colosales pirámides (como las pirámides de Giza) que aún se sostienen.
Entre los tipos de construcciones más destacadas del antiguo Egipto fueron: pirámides, templos, esfigies, mastabas y el sarcófagos. También estaban los colosos que eran grandes esculturas de guardianes en la entrada de los templos y numerosas pinturas a mano de tipo religioso. Entre las técnicas y los materiales utilizados en esta cultura fue la utilización de ladrillos de barro cocidos al sol o ladrillos de adobe y piedra, en su mayoría caliza. Las piedras y ladrillos eran utilizados en tumbas y templos mientras que los ladrillos eran usados en palacios reales, fortalezas y edificios públicos. Todos los grandes edificios tenían techos planos construidos de bloques de piedra enormes, soportados por columnas. Las casas eran hechas con barro del río Nilo, y eran sumamente modestas y pequeñas.

En definitiva lo más representativo de la arquitectura antigua egipcia son las pirámides. Estas obras construidas en la Cuarta Dinastía, dan testimonio del poder de la religión y el estado faraónicos. Fueron construidos para servir como sitios de tumbas y también como una forma de hacer que sus nombres duren para siempre. El tamaño y el diseño simple muestran el alto nivel de destreza del diseño e ingeniería egipcios a gran escala. La cultura popular lleva a la gente a creer que las pirámides son muy confusas, con muchos túneles dentro de la pirámide para crear confusión entre los ladrones de tumbas, algo que es falso. Los ejes de las pirámides son bastante simples, la mayoría conduce directamente a la tumba. Sin embargo, a veces hay túneles adicionales, pero estos fueron utilizados por los constructores para comprender qué tan lejos podían cavar la tumba en la corteza de la Tierra. El inmenso tamaño de las pirámides atrajo a los ladrones a la riqueza que se encontraba dentro, lo que causó que las tumbas fueran robadas relativamente pronto después de que la tumba fuera sellada en algunos casos.
Otra demostración de grandeza por parte de esta arquitectura son los templos. Los templos del antiguo Egipto estaba alineados con eventos astronómicos importantes como solsticios y equinoccios. Requerían medidas precisas y conocimientos astronómicos. Los arqueólogos creen que habían al menos 25 mil trabajadores que dedicaban unas 16 horas al día a la construcción de un templo. Se necesitaban 250 hombres para mover un solo bloque. Los templos estaban precedidos por una avenida de esfinges pequeñas y por dos estatuas de colosos en la entrada. En algunos templos aparecen los obeliscos, piezas altas y esbeltas de piedra, terminadas en punta con inscripciones de relatos de hazañas hechas por el faraón a quien se erigía el templo.
Sin duda hablar de la antigua arquitectura egipcia significa hablar de una de las civilizaciones más influyentes de la historia, que desarrolló una amplia gama de diversas estructuras y grandes monumentos arquitectónicos a lo largo del Nilo.













Empezando por definir la cimbra como tal, hablamos del proceso de colocar estructuras temporales que sirvan de apoyo para las edificaciones manteniendo en su lugar la estructura hasta que la construcción llegue a un punto donde pueda soportarse a sí sola. Esto incluye también el soporte a los sistemas de encofrado, los cuales se utilizan para moldear la forma deseada del concreto en las paredes. Como bien mencionamos la mayoría de las personas al pensar en cimbra piensan en cimbras de madera, esto porque hasta finales del sigo XX casi todas las cimbras eran hechas de ese material por su resistencia, su costo relativamente bajo y por su fácil manejo (que puede adaptarse conforme a las necesidades mediante herramientas de mano y sierras). Si bien es el tipo de cimbra más usado, esto no se traduce en que sea el mejor.
Ofrecen mayor capacidad de carga, por lo tanto provee mayor seguridad tanto para los constructores como para la obra en sí.



En la etapa inicial, y una vez habiendo dejado endurecer ligeramente el concreto, se comienza con el enrasado del mismo ya sea mediante una regla simple de madera o reglas mecánicas. Posterior a esto, se trabaja la superficie con una llana para el redondeo y afinado de los bordes tanto de las juntas como de la losa, y se debe dejar fraguar ligeramente. En esta etapa es posible que aparezca agua sobre la superficie, conocida como agua de sangrado. Es importante dejarla secar de forma natural, ya que de esta forma se evitarán superficies débiles o polvorosas. Ya secada la superficie podemos comenzar con la etapa final del acabado.



Apisonadora: También conocida como bailarina y pata de elefante, es uno de los equipos de compactación más comunes en la actualidad. Permite aplicar una potencia elevada a la superficie del suelo con impactos consecutivos de la zapata inferior, consiguiendo una nivelación uniforme del terreno. Es particularmente útil debido a su tamaño que permite llevar a cabo su labor en espacios confinados, medianos y grandes dependiendo el uso que se requiera, además está diseñada para trabajar eficientemente en terrenos como grava, arena, arcilla cohesiva, entre otros.