

Para realizar trabajos en altura, existen diferentes alternativas de acceso, entre ellas los andamios y las hamacas o plataformas colgantes. La elección depende principalmente del tipo de trabajo, las características del edificio y el espacio disponible.
En muchos trabajos sobre fachadas, una hamaca colgante puede ser una alternativa más práctica y eficiente que un andamio, especialmente cuando se necesita acceder a diferentes alturas sin ocupar demasiado espacio en el suelo.
¿Cuándo conviene utilizar una hamaca colgante?
Las hamacas son especialmente útiles cuando:
- El trabajo se realiza principalmente sobre una fachada vertical.
- Se necesita acceder a diferentes alturas de manera frecuente.
- Existe poco espacio disponible en el suelo para instalar un andamio.
- Se busca reducir el tiempo de instalación y desmontaje.
- Las actividades consisten principalmente en mantenimiento, limpieza, inspección, pintura o reparaciones de fachada.
- No es necesario contar con una plataforma de trabajo muy amplia para almacenar materiales o herramientas.
Una de sus principales ventajas es que la plataforma puede subir y bajar a lo largo de la fachada, permitiendo trabajar en diferentes niveles sin tener que construir una estructura completa desde el suelo.
¿Cuándo puede ser mejor un andamio?
El andamio puede ser preferible cuando el trabajo requiere:
- Una superficie de trabajo amplia.
- Mayor cantidad de herramientas o materiales.
- Varias personas trabajando simultáneamente.
- Permanecer durante largos periodos en una zona determinada.
- Acceder a diferentes áreas que no necesariamente se encuentran sobre una fachada vertical.
Una forma sencilla de decidir
Una pregunta útil antes de elegir es: ¿Necesitamos construir una plataforma para trabajar o principalmente necesitamos acceder a una fachada?
Si se necesita una plataforma amplia y estable para realizar el trabajo, un andamio puede ser la mejor opción.
Si principalmente se necesita acceder verticalmente a una fachada y desplazarse entre diferentes alturas, una hamaca colgante puede ser más conveniente.
En resumen:
Hamaca colgante: ideal para acceso vertical, fachadas, trabajos de mantenimiento y lugares con poco espacio en el suelo.
Andamio: ideal cuando se necesita una superficie de trabajo amplia, mayor capacidad para materiales o una plataforma más estable para trabajos prolongados.
La decisión final siempre debe considerar las condiciones específicas del sitio, las características del trabajo y los requisitos de seguridad aplicables.
















Empezando por definir la cimbra como tal, hablamos del proceso de colocar estructuras temporales que sirvan de apoyo para las edificaciones manteniendo en su lugar la estructura hasta que la construcción llegue a un punto donde pueda soportarse a sí sola. Esto incluye también el soporte a los sistemas de encofrado, los cuales se utilizan para moldear la forma deseada del concreto en las paredes. Como bien mencionamos la mayoría de las personas al pensar en cimbra piensan en cimbras de madera, esto porque hasta finales del sigo XX casi todas las cimbras eran hechas de ese material por su resistencia, su costo relativamente bajo y por su fácil manejo (que puede adaptarse conforme a las necesidades mediante herramientas de mano y sierras). Si bien es el tipo de cimbra más usado, esto no se traduce en que sea el mejor.
Ofrecen mayor capacidad de carga, por lo tanto provee mayor seguridad tanto para los constructores como para la obra en sí.



En la etapa inicial, y una vez habiendo dejado endurecer ligeramente el concreto, se comienza con el enrasado del mismo ya sea mediante una regla simple de madera o reglas mecánicas. Posterior a esto, se trabaja la superficie con una llana para el redondeo y afinado de los bordes tanto de las juntas como de la losa, y se debe dejar fraguar ligeramente. En esta etapa es posible que aparezca agua sobre la superficie, conocida como agua de sangrado. Es importante dejarla secar de forma natural, ya que de esta forma se evitarán superficies débiles o polvorosas. Ya secada la superficie podemos comenzar con la etapa final del acabado.
