Uno de los descubrimientos más recientes e innovadores en cuanto a estructuras son las llamadas varillas CABKOMA, las cuales hacen referencia a un compuesto termoplástico fabricado a base de fibra de carbono.
Este material es diseñado y producido en Japón por Komatsu Seiten Fabric Laboratory. Las varillas sirven como un soporte durante los sismos, con la finalidad de ser un cable de alta resistencia para usarse en las aplicaciones de refuerzos a los edificios o estructuras que no poseen una resistencia ante dichos eventos. El sistema se usa como un refuerzo para reducir el riesgo de un fallo en la estructura de una edificación y aumentar el tiempo en que los ocupantes puedan ponerse a salvo. Este sistema de refuerzo se puede usar tanto exteriormente para disminuir los movimientos de un sismo como material de refuerzo en la estructura colocándolas dentro de los muros o incluso como material estructural.
Desarrollado con materiales de alta tecnología, la idea es de que pueda competir con la resistencia de una varilla de acero pero mucho más segura, ya que dentro de su composición se encuentra la fibra de carbono, siendo uno de los materiales más resistentes de los que se tiene hoy en día, y adicionalmente encuentra recubierto de una fibra sintética y una inorgánica. Las varillas tienen un diámetro considerablemente más pequeño y un peso más ligero que el refuerzo de acero de la misma resistencia, ya que una bobina de 160 metros de la barra pesa solo 12 kg.
Entre sus características y ventajas destacan las siguientes:
- Su resistencia a la tracción es alta, mientras que es el refuerzo sísmico más ligero del mundo.
- Aunque es delgada es fuerte y resistente estructuralmente.
- Posee una calidad estética superior que logra ligereza.
- Su fácil transporte es una de sus grandes ventajas, debido a que sus materiales no son de una estructura tan densa (una bobina de 160 mt. se le puede trasportar con una sola mano).
- Es un material con una alta resistencia al fuego, esto es debido a sus dos recubrimientos.
A pesar de que su aceptación en el mercado ha sido lenta de momento, cerrándose solamente a Japón, se espera concientizar a algunos constructores de otros países sobre la efectividad y beneficios del producto.